Un cambio de gestión como el que rodea a Oh My Club en Madrid abre una pregunta incómoda para la noche: ¿qué convierte una apertura llamativa en una sala capaz de durar?
Las roller disco mezclaron patines, disco, funk y actitud nocturna mucho antes de que la nostalgia se convirtiera en filtro de Instagram. Su fórmula vuelve a conquistar pistas y generaciones.
La nostalgia ha dejado de ser un rincón para coleccionistas de vinilos: hoy es un motor de la pista. Analizamos por qué los sonidos remember, los samples y los revivals de los 90 y 2000 conectan con varias generaciones.
El amapiano baja las revoluciones sin vaciar la pista: pianos envolventes, bajos log drum y un pulso sudafricano que ya se cuela en clubs y sesiones de todo el mundo.
Del bombo recto al dembow, del hook latino al subidón de club: el techengue y el latin house han encontrado una fórmula muy difícil de ignorar en la pista.
El objetivo de este programa, organizado por el Ayuntamiento de Bilbao con la colaboración de Gaztedi […]
La actuación, que cuenta con un presupuesto de 102.062,44 euros, permitirá mejorar la funcionalidad y el […]
Analizadas en profundidad las elevadas exigencias de la FIFA, anteponiendo el interés general y desde una […]
Bajo el lema Hiri Kiribili Bil, Kirikiño Ikastola organiza una jornada festiva con un amplio programa […]